#Reseña Carlos Sadness realizó show irrepetible desde el otro lado del Atlántico

El cantautor español Carlos Sadness se sumó a la modalidad de conciertos vía streaming. El pasado 12 de septiembre en punto de las 20:30 horas de la Ciudad de México, y gracias a Ocesa y Ticketmaster Live; se realizó la presentación como parte de la serie de conciertos en línea nombrados “Irrepetible”.

Enmarcado por un hermoso escenario natural “Desde el Otro Lado del Atlántico”, dio inicio el esperado concierto. El azul del mar y el atardecer de fondo, además de una producción impecable; lograron que el espectáculo audiovisual fuera perfecto para que los fans conectados quedaran más que satisfechos y contentos.

Sadness dio un recorrido por algunos de sus grandes éxitos en conjunto con la presentación de los temas de su más reciente material “Tropical Jesus”.

Cabe destacar que durante el recital el intérprete resaltó en varias ocasiones su estrecha relación con el público mexicano, dejando un sentimiento de nostalgia al no poder estar cerca, pero aprovechando las herramientas tecnológicas para seguir en contacto en la distancia mientras todo regresa a la normalidad.

Los temas que conformaron la noche fueron:
·         Ciclo Lunar
·         Chocolate y Nata
·         Me Desamaste
·         Todo Estaba Bien
·         Isla Morenita
·         Ahorita
·         Perseide
·         Número Oculto
·         Adiós a los Dinosaurios
·         Semitransparente
·         Amor Papaya
·         Longitud de Onda
·         Física Moderna
·         Días Impares
·         Aloha
·         Te Quiero un Poco
·         Que Electricidad

Siempre con su inseparable y característico ukulele y con el acompañamiento de un bajo y una guitarra; sonaron las canciones con un ritmo refinado pero muy latino, acorde al escenario playero donde se realizó la presentación.  

Sin duda un recital Irrepetible donde Carlos Sadness volvió a conectarse con su público mexicano y de todas partes del mundo, esperando pronto superar esta etapa y regresar a los escenarios .

Por Uriel Villalobos

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