La última presentación en tierras tapatías por parte del poeta de la canción, Napoleón, fue una noche llena de nostalgia y recuerdos. Como parte de su última gira llamada: “Hasta Siempre”, Jose María Napoleón se presentó en el Auditorio Telmex, que lució lleno en su totalidad, en donde nos reunimos para observar una última vez a uno de los ídolos de múltiples generaciones, en donde a lo largo de casi dos horas complació a los asistentes con un show espectacular, lleno de alegría, interacciones y llanto.

Alrededor de las 9:00 pm el cantautor saltó al escenario, elegante y alegre como siempre se le ha visto, los celulares de los asistentes comenzaron a salir para poder hacer registro de la última presentación de Napoleón, arrancando con “De una en vez”, “Corazón Bandido” y “Quisiera” deleitó a todo el Auditorio. Al finalizar dichas canciones, el cantautor comenzó a tener contacto con los asistentes, en donde en todo momento se mostró atento a sus fanáticos, preguntándoles si estaban bien y contentos por estar ahí, a lo que todo asistente confirmó sentirse bien. Parte de las interacciones que el cantautor tuvo con su público, fue el contar los inconvenientes que se tuvo para llegar a la ciudad, ya que por cuestiones climáticas estuvieron en riesgo de no llegar a tiempo.

Llegando al punto clímax del concierto, fue cuando Napoleón recordó a José José, contando la vez que siendo joven buscó al Príncipe de la Canción y a pesar de no haberlo logrado en primera instancia, no desistió hasta que logró conocerlo y estar con él, dando paso así a un homenaje que constó de tres canciones propias del Príncipe, recordando además la estrecha relación de amistad que lograron, mostrándose admirado por el apoyo que recibió. Al termino de dicho homenaje, y estando en la tierra del Mariachi, Napoleón trajo a sus primeros invitados, el Mariachi Imperial Azteca hizo aparición en el escenario del Auditorio, quienes iniciaron con “El son de la negra” y “Guadalajara, Guadalajara”.
José María, hijo de Napoleón tuvo un espacio para mostrar su voz dotada, en dónde con la canción titulada; “Gracias Papá” dio homenaje y se mostró orgulloso de llevar la sangre y nombre de su padre. El cierre de la velada se dio con un dueto padre e hijo con la canción “Hombre”, al finalizar dicha melodía, hubo una despedida momentánea, misma que fue interrumpida por la petición del Auditorio para una canción más, misma que fue el mayor éxito de Napoleón, la canción “Vive” fue cantada a todo pulmón y con lágrimas se despidió de los tapatíos, reafirmando que Guadalajara es el amor de su vida.Reseña y foto: Julio del Toro











