Corría el 7 de Marzo del año en curso. Ya estaba anunciado y por fin llegó el tan esperado día donde se presentaría la banda española de punk rock “El Último Ke Zierre”. Al llegar al recinto C3 Stage me encontré con una innumerable fila, algunos ansiosos y otros solo calentando garganta con una lata en la mano, observé como se reencontraban viejas amistades y no es para menos pues una banda de punk rock formada a finales de los ochentas, solo tendría un tipo de público: ¡punks!… y chavorrucos; bueno… y chavorrucos punks. En el venue se escuchaba tocar a una banda, pero era evidente que el selecto público asistía a presenciar al EUKZ. Al ingresar al lugar se notaba que se estaba llenando, puesto que era un poco complicado para caminar, y no es para menos; la banda de Burriana, España tenía muchos años de ausencia en México.
Después de algunos minutos salieron a tarima la banda de punk rock Radio Crimen con guitarras enérgicas y un peculiar saludo: “Buenas noches Guadalajara, somos Radio Crimen y venimos de la vieja y decadente Europa la cual está llena de putos nazis”. Acto siguiente tocaron el tema “Putos Nazis”. Con excelente sonido, toda la energía y un público cautivado, continuaron con sus éxitos y la gente extasiada de escuchar aquel ritmo que poco a
poco lo han ido enterrando las nuevas generaciones. Radio Crimen sorprendió con su energía en escenario y su versión en español de “The kids aren’t alright” de The Offspring. Finalizó su presentación con un buen sabor de boca, pero ahora llegaba el plato fuerte, era hora de presenciar a El Último Ke Zierre.


Después de una corta espera y una larga fila para la cervezas, salió la banda anhelada, y entre bulla y aplausos comenzaron a tocar el tema homónimo de su último álbum (2023) “El lado oscuro de la luna”, seguida por “Altero mi cuerpo” y eso dio paso a sus éxitos más sonados y esperados por los tapatíos.
Aunque las caguamas se acabaron en el recinto, ese hecho no impidió para que la gente vibrara divirtiéndose mientras coreaba las canciones y saltando al ritmo de cada una de las melodías emitidas por la banda, (cabe mencionar que no vi que hicieran moshpit, quizá por eso de la edad y no amanecer adoloridos).


El Último Ke Zierre tocó más de 25 canciones; todas coreadas por su fiel público lleno de alegría y cerveza, con un visible sold out, acabó su presentación no sin antes prometer que volverán pronto. Los asistentes estaban realmente extasiados con lo que presenciaron por parte de EUKZ, algunos con sonrisas hacían fila para salir, otros obstruían el paso y en sus charlas se escuchaba el “no me voy hasta que se acabe la cerveza”.
Por Ricardo Tazman