Los Tigres del Norte, más que un concierto, una reunión familiar

En pleno día de la Revolución Mexicana, la transgresora, intergeneracional e icónica agrupación mexicana Los Tigres del Norte, se presentó en el Auditorio Telmex y, con todo el gusto y orgullo, estuvimos presentes en tan emblemática y hermosa cita.
El ambiente previo era bastante acogedor, a pesar de no conocer a nadie no te sentías extraño o ajeno al lugar, era un ambiente de una tradicional fiesta mexicana, donde van tus primos que llevan a sus hijos, a tus tíos con cheve en mano platicando con los vecinos y los compadres, muchas personas con la tejana y el sombrero piteado o las botas de serpiente, pues había un motivo especial y era que tus tíos favoritos venían de visita.
Mientras esperábamos la salida de los Tigres, en las pantallas podíamos ver los videos de la nueva producción, La Lotería, y la energía de la gente no podía ser de lo mejor. En punto de las 9:30, tras unas plataformas elevadizas, aparecieron los hermanos Jorge Hernández, Hernán Hernández, Luis Hernández, Eduardo Hernández y su inseparable primo Oscar Lara, que iniciaban los primeros acordes de LA TUMBA FALSA y los gritos de moción, los vasos de cerveza por lo alto, las parejas que no evitaron el impulso de bailar y los coros que acompañarían al grupo por casi 4 horas de concierto.

Es difícil resumir tanta magnitud pero podemos hablar de los temas más influyentes y su conexión con el público. Sin dudar, las canciones que más reventaron el auditorio fueron las canciones de amor y despecho LA MESA DEL RINCÓN, LA PUERTA NEGRA, NI PARIENTES SOMOS, que provocaban con urgencia buscar una cerveza para poder «entonar mejor» con el momento, pues de otra manera no se sienten igual las letras, GOLPES EN EL CORAZÓN, MI BUENA SUERTE, CUESTIÓN OLVIDADA, MI FANTASÍA, SR. LOCUTOR, también te arrancaban del asiento para brindar y cantar a todo pulmón.
Otras que marcaron un momento especial fueron las relacionadas a la migración, LA JAULA DE ORO, EL MOJADO ACAUDALADO, PEDRO Y PABLO, SOMOS MÁS AMERICANOS, LA SORPRESA , AMÉRICA nos recordaron a todos esos hermanos, primos o amigos con los que jugábamos de chicos y que se fueron buscando el sueño americano, a quienes extrañamos pues los años siguen pasando y no pueden volver, al escuchar LA CARTA pudimos ver a distintas personas derramar algunas lágrimas.

Otro punto fuerte durante la presentación fue que hubo mariachi y ballet folclórico, que acompañaron a los Tigres durante varias canciones e incluso tuvieron su momento de brillo para interpretar clásicos del folclor mexicano como EL SON DE LA NEGRA, GUADALAJARA y que, junto a la familia Hernández, rindieron ese gran homenaje al Charro de Huentitán, Vicente Fernández, con DE UN RANCHO A OTRO, LOS MANDADOS, POR TU MALDITO AMOR y HERMOSO CARIÑO, momentos que encendieron los corazones de los tapatíos.
Cabe mencionar que las grandes ausentes, casi en su totalidad y por mandato de las autoridades, fueron los corridos, salvo CONTRABANDO Y TRACIÓN, que el publico no dejó de pedirla en todo momento y fue el gran cierre de la noche, se extrañaron LA CAMIONETA GRIS, LA GRANJA, LA BANDA DEL CARRO ROJO, EL RENGO DEL GALLO GIRO y sin duda alguna, la que más se sintió, fue EL JEFE DE JEFES.
El concierto a parte de tener una gran producción técnica, pues el sonido, las luces y el escenario fueron impecables, el grupo tuvo grandes detalles hacia el público, desde que en todo momento hablaron y agradecieron el incondicional e importancia del apoyo de los tapatíos, el permitir que los niños subieran al escenario a saludar, pero sin duda alguna las siempre infaltables complacencias, que para un programado concierto de 2 horas y media aproximado, rebasó las 3 horas y media con notorias canciones pedidas por el público pues la iluminación y los visuales aparecían genéricos y no preparados para algunas canciones.
Sin duda alguna Los Tigres del es uno de las grandes leyendas que aún tenemos vigentes y que si aún no los has visto en vivo, te estás perdiendo de una experiencia mágica.

Por Christian Mendoza

Deja un comentario