Leiva siempre ha cantado como si le fuera la vida en ello. Hoy, esa frase deja de ser metáfora. Hasta que me quede sin voz, el documental que retrata uno de los momentos más decisivos de su carrera y de su vida, llega a la pantalla grande de Cinemex este 22 de enero, como parte de la programación de Cinemex Alternativo.
Lejos del homenaje complaciente, la película dirigida por Mario Forniés y Lucas Nolla se adentra en territorio incómodo: el del artista que, en el punto más alto de su trayectoria, debe enfrentarse a la posibilidad de perder aquello que lo define. La voz. El cuerpo. El escenario.
El documental acompaña a Leiva durante un periodo vertiginoso, marcado por giras, procesos creativos y una amenaza real que lo obliga a detenerse y tomar decisiones cruciales, incluso pasar por el quirófano. Filmada en múltiples formatos —del 16 mm al iPhone—, la película construye un relato fragmentado y honesto que alterna la intimidad más silenciosa con la intensidad del directo.


Desde su barrio y sus afectos más cercanos, hasta los recuerdos que marcaron su adolescencia, el filme revisita los cimientos de su identidad: los inicios, el peso de un accidente que lo cambió todo, la historia de Pereza, su ruptura y el posterior reencuentro con Rubén Pozo. Todo converge en una pregunta incómoda: ¿qué pasa cuando el éxito no alcanza para protegerte de tu propia fragilidad?
El viaje comenzó en Nueva York en 2023 y culmina, simbólicamente, en el estudio Sonic Ranch, en Texas, donde Leiva compone y graba la canción que da nombre al documental, recientemente nominada a Mejor Canción Original en los Premios Goya. Una pieza que funciona como confesión y como despedida preventiva.

Con más de 25 años de carrera, himnos como “Estrella Polar” y “Lady Madrid”, y colaboraciones que van de Joaquín Sabina a Robe, Leiva se reafirma aquí no como ídolo, sino como ser humano en crisis, recordándonos que el rock también sabe temblar.
Hasta que me quede sin voz se estrena el 22 de enero en Cinemex. Los boletos ya están disponibles. Y esta vez, escuchar implica mirar de frente.