Ya está en cines una de las obras que más está dando de qué hablar en este momento, aunque no por las razones que se esperaría. Lee Cronin, director de la más reciente versión de Evil Dead, estrenó su nueva película y sí, es lo que todo mundo está comentando. Y es que para Evil Dead hubo un balance muy bien logrado entre terror, sangre, historia, etc., y para esta nueva producción se esperaba algo igual; lamentablemente, optaron por ofrecer mayormente escenas más fuertes (asquerosas) que incomodan (eso sí, muy bien hechas), más que dar miedo, en las que cierras los ojos más por lo desagradable que por otra cosa.
Sumado a esto, parece que el guion lo dejaron de lado, pues en un primer acto la historia es un tanto interesante, pero después todo se cae en los clichés de toda la vida: un demonio milenario que los va a matar a todos, frases amenazantes, situaciones que se acercan más a lo cómico que al terror. Se vuelve predecible y pierdes el interés. Otro problema con esto es que la película dura un poco más de dos horas y, aun así, quedan cosas que no entiendes del todo y dejan personajes sin desarrollo; para esto, bien hubieran quitado 20 minutos o media hora y el resultado hubiera sido el mismo.


No todo es malo, visualmente tiene una muy buena producción, aunque por momentos parece que se les acabó el presupuesto, pero el maquillaje, los efectos y las locaciones están bien logradas. Por otro lado, las actuaciones están sobre el nivel de las películas de terror; Jack Reynor y Laia Costa tienen una química sólida y sus interpretaciones logran que sientas su preocupación o alegría; incluso hay algunas decisiones que, contrario a las películas de terror, aquí sí se sienten lógicas. De lo más destacable es la interpretación de Natalie Grace, que logra transmitir todo lo que está pasando, lo que sufre y el dolor que quiere provocar. Otro punto a favor —bueno, eso será decisión de cada quien, ya que pudiera ser un punto en contra para muchos— son las escenas «asquerosas», que están muy bien logradas y producidas, cumpliendo con su cometido.
En resumen, si lo tuyo es el body horror, tienes que ver esta película en el cine, no te arrepentirás. En cambio, si lo tuyo es el terror clásico y buscas asustarte con demonios, maldiciones, etc., aunque sí los haya, no te asustarán; mejor pasa de largo. Si tuviera que darle una calificación, sería un 5 sobre 10. No es tan mala como lo esperaba, pero creo que fue una oportunidad desaprovechada; la premisa inicia bien, pero se desploma completamente. Fácil fuera una película mejor recibida por todos sus aciertos si se hubiera optado por tener un mejor balance entre guion, terror y body horror; lástima que el resultado fuera este.
Por Christian Mendoza