A lo que venimos: si no eres fan de la saga, te encontrarás con que Resident Evil: Noche Cero es una buena película (pero no esperes ver un Wesker) con referencias a un videojuego y, la verdad, la pasarás bien, ya que no necesitas saber absolutamente nada para entenderla. Por el contrario, si eres amante de esta serie, dependiendo de tu nivel de fanatismo, podrás disfrutarla igualmente o seguirás esperando una buena adaptación del juego con el que crecimos. Y ojo, esto no la hace una mala película, pero no puedo decir lo mismo sobre si es una buena adaptación. Ya profundizaremos en esto más adelante.
La historia es simple: tenemos a un repartidor al que se le encarga una entrega en el hospital de Raccoon City. El problema es que la ciudad está sumida en el caos tras un brote de virus que convierte a las personas en muertos vivientes, y es primordial entregar ese paquete. En esto mismo recaen parte de sus altos y bajos.
Empecemos por lo bueno, que son bastantes puntos. El director sabe cómo crear una buena atmósfera, mantenerte al tanto y guiarte sin necesidad de decirte o explicarte demasiado. De lo mejor de toda la película es la actuación de Austin Abrams como Bryan, nuestro protagonista, quien interpreta a un repartidor médico. Tiene un gran carisma y logra crear empatía por él: te preocupas, sufres y te emocionas con lo que le pasa.
El diseño y la caracterización están bastante bien logrados, y esto va para todo, tanto para los escenarios como para los zombies.
Otro logro es que la esencia de un survival horror está presente. No estamos ante un supersoldado que domina todas las armas y tiene munición infinita; estamos ante alguien que nunca ha usado un arma y donde la munición es bastante escasa, al menos en un principio. Pues, al igual que en los videojuegos, inicias con una pistolita, después una escopeta, una metralleta y, a la par, el peligro también va subiendo de nivel.


Relacionado con la trama, esto fue de lo que más disfruté: que el director no haya utilizado a un Leon, a Claire, a Jill o a alguien de ese calibre. Eso se agradece bastante. El no tener una calca de algo que ya está bien hecho y bien contado —y dos veces, el original y el remake—, en serio, ¡qué gran idea! El contar la historia desde otra perspectiva.
Ya estamos acostumbrados a que la música dentro de las películas de Zach Cregger no está solo de adorno. Es una joya el sonido y la música dentro de todas sus películas, y aquí no es la excepción.
Las secuencias de acción son creíbles de acuerdo con el personaje —bueno, la mayoría—, los efectos son alucinantes y te hacen estar al tanto de lo que ocurre.
Personalmente, me encantó la sátira sobre las puertas con candado, puesto que en los juegos siempre te preguntas por qué, en lugar de buscar una llave, mejor no vuelas el candado con la escopeta que llevas. Gracias por eso.
Sobre los puntos bajos, debo decir que no son tantos, pero sí restan bastante. Aunque también debo confesar que algunos son influenciados por el fanatismo. Y no, no es la falta de personajes principales de la historia en la película.
Empecemos por el ritmo de la película. Al principio es lento pero seguro, hasta que, en un punto, parece que se queda sin frenos y, aunque en los videojuegos esto siempre ha sido así y ha funcionado, aquí sí se llega a sentir un poco el exceso de la ayuda del poder del guion para la supervivencia de nuestro protagonista. Todo resulta muy conveniente.
Además, es demasiado. Si la historia hubiera seguido con ese ritmo lento pero constante, hubiera sido una joya. A manera figurativa, se siente que el director tenía mucha carne para asar y, en lugar de guardarla para una secuela, decidió echarla toda en los últimos 15 minutos de la película. Algo más sutil hubiera funcionado mejor y le habría ido mejor al personaje.
La caricaturización de ciertos personajes y situaciones te saca de esa atmósfera tan bien lograda en la que estabas inmerso. Un poco menos de comedia no hubiera estado mal, pues Bryan es el único personaje por el que terminas teniendo empatía; los demás solo existen.


No logras entender bien a los zombies: por qué unos mueren y otros no, o cómo algunos tienen una «habilidad» diferente a otros. Eso está muy ambiguo.
Aquí va un pequeño spoiler. No, mejor dos. Aunque no te arruinan la experiencia, debo advertirlo.
Algo que no puedo esconder es que, como fan —no, no es la falta de personajes principales—, aquí es donde se me cae por completo la historia. ¿Me estás diciendo que Umbrella, una de las corporaciones más poderosas y diabólicas (incluso sin jugar los videojuegos lo notas en la película), que tiene un poder casi infinito, en lugar de mandar por helicóptero algo tan importante, decide pedirlo por Uber?
El otro es el final. Se siente como una salida fácil y te hace sentir como que nada valió la pena.
Por otro lado, aquí quiero ser muy cuidadoso, y es que, como ya mencioné, me encantó que fuera una historia diferente a la de los protagonistas del videojuego, pero, a la vez, es algo que no termina por convencerme. Pues, aunque disfruté esas pequeñas referencias, creo que la película se aleja demasiado como para quedarse solo en eso, en referencias.
¿Qué tanta libertad se puede tomar para hacer una película basada en un videojuego sin alejarte tanto? Pues bien pudo haberse llamado La entrega de Bryan o La noche del repartidor médico y pudo haber sido lo mismo. ¿Para qué tomar el nombre de algo de lo que te vas a alejar mucho?
Es complicado decir «hasta aquí sí, hasta aquí no», pero si vas a usar un nombre, al menos utiliza las bases sólidas. Esto de los zombies invencibles haciendo la fusión al principio de la historia, mientras que en la historia aparecen años después, además de que lo que llamas la «Noche Cero» —sí, esto es un reclamo para quienes traducen los títulos al español—, creo que no es un buen acierto.
En fin, es una buena película. ¿Es la mejor adaptación de Resident Evil? Por supuesto, aunque vamos, la vara no estaba muy alta que digamos. Aunque más que adaptación, yo diría que es una inspiración.
¿Puedes disfrutar la película? Mucho, aunque depende de ti. Si eres un fan de hueso colorado que espera ver referencias, personajes y una historia calcada, esto definitivamente no es para ti.
Por Christian Mendoza