Lo que vivimos con Bunbury en el Auditorio Telmex es una constante que lleva desde hace años, seguramente cualquier seguidor saldrá con una sonrisa en el rostro pues sus conciertos siempre complacen hasta el fan más difícil. Y no es que todas sus giras sean iguales, siempre nos termina dando una sorpresa.
En punto de las 9 de la noche, acompañado de 9 excelentes músicos combinados entre EL HURACÁN AMBULANTE y LOS SANTOS INOCENTES, el cantante español apareció en el escenario invitando a los asistentes a vivirlo de manera presencial y no a través de sus pantallas.
CREER QUE SE PUEDE CREER, UN BRINDIS AL SOL fueron el primer par de canciones que nos interpretó y tras las cuales agradeció a sus público por repetir tremendas entradas en lo que ya considera al auditorio como su casa. LAS CHINGADAS GANAS DE LLORAR se hicieron canon pues en seguida nos entregó INFINITO donde las gargantas, que ya se habían conjuntado en una sola, sonaban aguardientosas y temblorosas.
Una de las primeras sorpresa fue LA SIRENA VARADA, en una nueva versión que por supuesto nos transportó a una época que ni siquiera nos correspondió a muchos de los presentes, pero sí a una en la que formó parte de nosotros. Hubo varios momentos que dedicó para las nuevas generaciones, otra de ellas fue dedicarles DESPIERTA. La segunda canción seleccionada de Héroes del Silencio fue LA CARTA, que de igual manera fue enormemente arropada. El momento antes del encore fue brutal, pues 4 canciones en conjunto fueron maravillosas: PORQUE LAS COSAS CAMBAN, MÁS ALTO QUE NOSOTROS SÓLO EL CIELO, PARECEMOS TONTOS y una de partes favoritas de muchos fue DE TODO EL MUNDO; pues aquí BUNBURY bajó para cantar cerca de su público.


La tercera y última de su anterior agrupación fue MALDITO DUENDE, qué chulada de canción y qué grandioso haber estado ahí. Para «despedirse» optó por EL HOMBRE DELGADO QUE NO FLAQUEARÁ JAMÁS.
Los gritos de «Enriiiique, Enriiique» hacían eco, y el artista aprovechó cada momento para agradecer a todos, los de primera fila y a los de la última. Su regreso al escenario, no podía echar marcha atrás y nos golpeó a todos los que hemos sufrido una traición por obra de un ex gran amigo con PUTA DESAGRADECIDA, DESEOS DE USAR Y TIRAR y cerrar con LADY BLUE y la sublime LA CONSTANTE.
Todo un sueño la presentación de Enrique Bunbury, y sí, nos faltaron muchas pero aún así nos vamos bastante felices y complacidos y esperando que vuelva en otros 2 años, si es antes mejor.
Por Christian Mendoza