Desde que entramos al Auditorio Telmex, la emoción ya se sentía en el ambiente. En la pantalla del fondo del escenario, un contador marcaba el tiempo que faltaba para que saliera Hombres G, aumentando la expectativa de todos los que esperábamos ver a la banda española.
Finalmente, llegó el momento. Los músicos salieron bajo las luces, saludando al público que los recibió entre aplausos y gritos. Arrancaron con “Voy a pasármelo bien” y, desde los primeros acordes, quedó claro que sería una noche para cantar, bailar y recordar.
Con la inconfundible voz de David Summers, Hombres G demostró que sigue teniendo esa energía y ese dinamismo que lo han caracterizado durante tantos años. El público no tardó en ponerse de pie y, a partir de ahí, fueron pocos los momentos en que alguien volvió a sentarse. La mayoría quería cantar cada canción, recordar viejos tiempos y disfrutar al máximo el concierto.
El repertorio estuvo lleno de éxitos que muchos llevamos escuchando desde hace décadas. “Una mujer de bandera”, “Indiana”, “Temblando”, “Te quiero” y “Suéltate el pelo” fueron algunos de los temas que hicieron vibrar el auditorio. Precisamente durante esta última, varios brassieres volaron hacia el escenario, provocando risas y recordándonos ese lado divertido y desenfadado que siempre ha acompañado a la banda.


La noche continuó con canciones como “Me siento bien” y “Nassau”, entre otras, manteniendo el ánimo de los asistentes, que no dejaron de cantar y bailar. Aunque también hubo oportunidad de escuchar algunos temas más recientes, fueron los grandes clásicos los que hicieron que el público se entregara por completo.
Algo que llamó la atención fue que la mayoría de los asistentes éramos mayores de 40 años. Y cómo no, si Hombres G forma parte de la historia musical de toda una generación. Sus canciones nos recuerdan los años de juventud, los amigos, los primeros amores y tantas anécdotas que seguramente volvieron a la memoria de más de uno durante el concierto.
Pero lo mejor es que no se trató solamente de recordar. La música sigue teniendo la misma capacidad de hacernos cantar a todo pulmón y bailar como si los años no hubieran pasado. Ver a tantas personas disfrutando de la misma manera fue parte del encanto de la noche.
El concierto cerró con “Venecia”, poniendo punto final a una presentación en la que no faltaron la buena música, la diversión y la nostalgia.
La presentación en el Auditorio Telmex fue una muestra de que hay canciones que nunca pasan de moda. Hombres G sigue conectando con su público a través de esos temas que se han convertido en parte de la vida de varias generaciones.
Fue una noche para recordar, pero también para disfrutar el presente, cantar sin pena y bailar sin importar la edad. Porque cuando suenan canciones como “Voy a pasármelo bien” o “Te quiero”, poco importa cuántos años hayan pasado: por un momento, volvemos a ser aquellos jóvenes que las escucharon por primera vez.
Y sí, con Hombres G, definitivamente nos la pasamos bien.